A penas se escribió sobre este instrumento ya que se consideraba un instrumento de gente de baja condición.
Lo usaban los pastores durante las largas trashumancias con los ganados. Los pastores pasaban parte de la noche cantando y tocando en las parideras. Los construían con cualquier material que tuvieran a mano, desde madera, piel hasta hojalata.
En este caso usé un huevo de avestruz para demostrar la adaptabilidad de poder construirlo con cualquier material.